
Enero es el mes ideal para iniciarse en la prevención de posibles fallos que pueden afectar al embarazo. Es un buen momento para empezar a cuidarse y estar preparados para un embarazo saludable.
De una mala salud física de la madre pueden derivar defectos congénitos que afectan a un 33% de los nacidos y son la causa primaria de mortalidad infantil.
Los buenos hábitos de salud incluyen:
- Conocimiento de la historia familiar y sus antecedentes.
- Chequeos médicos rutinarios para una correcta evaluación profesional.
- Seguimiento de los ciclos y adaptación a los cambios.
- Actividad física saludable.
- Dieta regular y saludable.
- Consumo de alimentos multivitamínicos con ácido fólico diario.
Estos son algunos de los modos de ponerse en forma para mejorar la probabilidad de asistir en el parto de un bebé sano.
















































